!El Oro se queda en casa! La selección de 3×3 varones se consagró campeón de los Juegos Suramericanos de la Juventud

El 8 de octubre de 2017 será otra jornada que pasará a la historia del básquetbol nacional, y en los libros estará escrito que cuatro jóvenes de solamente 15 y 17 años hicieron vibrar a un coliseo que gritó, sufrió y se emocionó con ellos, porque en un final de infarto la selección de 3×3 varones le ganó el prórroga a Brasil y obtuvo la medalla de oro. Sin embargo, esa solamente es la última parte de la historia.

Desde temprano el público comenzó a llegar al velódromo del Estadio Nacional porque sabía que Pablo Campos, Felipe Inyaco, Kevin Rubio y Álvaro Pimentel estaban para ganarle a cualquiera, y el primer rival era nada menos que Argentina y en instancia de semifinales. Los trasandinos venían de aplastar a quien se les cruzara por delante y pretendía sacar al local de la finalísima.

El partido comenzó cerca del mediodía y ninguno de los dos equipos se sacó amplia ventaja en el marcador, pero con el correr de los minutos los nacionales obtuvieron la ventaja necesaria y empezaron a administrar el juego y también el reloj, situación que ponía cada vez más nervioso a los trasandinos. Finalmente y en un partido de una tremenda intensidad Chile se quedó con el triunfo por 16 a 12, accediendo al último partido que determinaría al ganador de la medalla de oro.

El rival de turno era Brasil, al cual Chile le ganó en la fase de grupos y por una considerable diferencia (18-10), por lo que los brasileños salieron con sed de revancha para aguar la fiesta al equipo dirigido por Gustavo Vega.

A las 4 de la tarde en punto comenzó la presentación de los jugadores ante un velódromo que contó con cerca de 200 espectadores y que alentaron a Chile en todo momento. Una vez comenzado el partido Brasil tomó el control de las acciones y siempre estuvo arriba en el marcador, con su capitán Matheus Da Silva como gran figura en los primeros minutos. Y lamentablemente para Chile los cariocas mantuvieron cierta ventaja hasta bien entrado el partido, solamente cuando faltaba un minuto los nacionales pudieron empatar el juego.

De ahí en más todo fue para el infarto, Brasil tomo ventaja 10-11 pero Pimentel igualó las acciones con una bandeja a solamente 25 segundos del final del juego. Cuando faltaban solamente tres segundos, Inyaco intentó desde lejos pero falló, el rebote lo tomó Da Silva que lanzó inmediatamente y su tiro estuvo a centímetros de quitarnos la gloria. Tras esto hubo que ir a prórroga y según las reglas Fiba el primer equipo que logre dos puntos (de cualquier manera) obtiene la victoria y por ende el Oro Sudamericano.

En el tiempo extra el primero en intenta fue Pimentel por dos pero no tuvo suerte, segundos más tarde fue el turno de Pablo Campos que tuvo sangre fría, se atrevió ante la marca de Natan De Oliveria y su lanzamiento fue solo red, doble de Campos y Chile campeón. A partir de aquí comenzó la fiesta nacional, los chicos consiguieron el Oro ganándole en el mismo día a Argentina y Brasil, un hecho casi insólito en el deporte nacional.

Luego vino la entrega de medallas y el himno nacional interpretado por todo el velódromo. La alegría era inmensa y nadie se quería ir, los chicos se sacaron fotos con todos quienes se lo pedían y es obvio, en menos de tres meses volvieron a entrar en la historia grande del Básquetbol chileno.

Por si fuera poca la alegría, cabe consignar que la chilena Jovanka Ljubetic se adjudicó el Oro en Shootout Contest mixto, aplastando a sus rivales en los lanzamientos desde lejos.

Desde la Federación de Básquetbol de Chile felicitamos a todos los jugadores, cuerpo técnico y familiares quienes hacen un esfuerzo sobrenatural para obtener resultados. Estamos orgullosos de ustedes y queremos que fiestas como la de hoy se vivan cada vez más seguido.